El club de tiro de Arkham del honorable juez Stevenson

De la mansión de una dama

Entrada tercera

. Participantes partida: Thomas Stevenson, Gottfried Friederiksson II, Seth-Aaron Donski, Olivia Parker; Aberforth Cuningham (nuevo personaje); y Catherine Van Hallen(nuevo personaje)

Disculpe el amable lector que con estas letras molesto, pero continúo con mi juego de no decir mi identidad, y por tanto, usar la tercera persona, como si de un narrador omnisciente me tratase, y así lograr un atisbo de paz, como si todos estos hechos que narro no me hubieran ocurrido a mi, si no a otros. Sin duda es una pobre treta, pero creo que da cierta calma a mi atribulada mente. Pero dejemos preliminares y excusas y centrémonos en esa siguiente…¿aventura?… que sufrimos en el club de tiro en esa década de los años 20 que, por alguna extraña razón, siguen llamándose los felices años 20.

Hubiera podido parecer que era una mañana normal, pero lo cierto es que ese día de noviembre de 1921 iba a suponer algunos importantes cambios para el club. El primero, por supuesto, era que la pista de aterrizaje que el joven señor Friederiksson había construido estaba terminada. Cuatro personas estaban en el club: el fundador, el honorable juez Stevenson, el propio señor Friederiksson, el predicador Seth-Aaron Donski y la señorita Olivia Parker que, precisamente en ese momento, acababa de servir a los caballeros presentes tres buenas copas de brandy que estábamos tomando mientras conversábamos sobre los últimos acontecimientos. Había llovido copiosamente, y por las nubes, pareciera que iba a seguir haciéndolo. Y fue la misma señorita Parker la que nos informó del fallecimiento de uno de nuestros vecinos, miembro de otra de las familias más respetadas de la ciudad, la familia Van Hallen. Por lo que parecía un infarto. Tras intentar (sin éxito) presentar nuestros respetos a la única heredera,la señorita Catherine Van Hallen, fuimos a visitar al militar inglés retirado que, igualmente, era nuestro vecino, el señor Aberforth Cuningham, que de hecho estaba tomando el te con la rica heredera. Tras un rato de agradable conversación ayudamos a la señorita Van Hallen a contratar un nuevo servicio (sorprendentemente su padre había despedido al servicio anterior). Finalmente la señorita Van Hallen se puso en contacto con el mayordomo jefe de su padre, que se comprometió a encontrar a las otras cinco personas que formaban el servicio de la casa. Mientras, la señorita Van Hallen pidió ayuda al señor Aberforth Cuningham, cuyo servicio sirvió para que esta pudiera preparar el lunch adecuado para el funeral de su padre. El grupo comprueba que hay algo raro en el fallecimiento de lord Van Hallen, algo relativo a la negativa de la señorita Van Hallen a casarse.

La investigación de este caso duró hasta el 25 del presente mes y, como era costumbre en nuestros casos, fue complicándose paulatinamente. Resultó que uno de los sirvientes de lord Van Hallen no era humano. O mejor dicho, su mente no era exactamente humana. Un ser de la gran raza. Finalmente fue posible devolverle lo que estaba buscando, aunque no antes que una de las criadas usara negligentemente el anillo que había cogido causando muerte y destrucción…. que a punto estuvo de cobrarse la vida y la cordura de nuestra querida Olivia. Pero no fue así.

Las pesadillas de miss Van Hallen resultaron ser un elaborado plan de su padre muerto, que se había refugiado en el mundo de los sueños. Tras bastantes vicisitudes logramos rescatar el espíritu de miss Van Hallen de ese lugar y regresar a casa.

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faifolk

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